domingo, 18 de noviembre de 2012


Ya se terminaron las prácticas, ya casi se va cerrando este momento, pero todavía me surgen varias preguntas que se irán respondiendo cuando asuma el rol de docente.
Sobre todo después de haber practicado en media, con adolescentes como alumnos, donde el rol del docente no es el mismo. Por lo menos en mi experiencia, me encontré con que fue una práctica muy distinta que la que hice en un instituto de formación superior. A la expectativa de con qué me iba a encontrar, con algunas frases hechas sobre “los adolescentes”, con prejuicios y cierto temor, me encontré con algo muy distinto a esto. Me encontré intentando que estos alumnos puedan escucharse entre ellos, puedan repensar sus pensamientos, sus palabras, su manera de tratarse, en un intento de reflexión sobre su propio rol de alumnos y el del docente y la institución escolar. Si bien el tema que estábamos trabajando era violencia, en las dos escasas clases que me tocaron llevar adelante, me di cuenta que en común tenía mi perseverancia en generar pensamientos reflexivos, en donde sean los alumnos los que puedan repensarse. Claro está que la materia se presta para esto – se trata de Salud y adolescencia.
Sin embargo esta posición que tomé como docente, me recuerda a mi propio paso por las institución escolares y los docentes que por allí transcurrieron, releyendo mi autobiografía me encuentro con frases tales como Me había quedado con cómo esta profesora nos ayudó a recorrer el camino de alumnos, cómo nos permitía que pensemos más allá de los contenidos que debía enseñar, brindándonos  información, dejándonos opinar y cuestionar los temas, poniéndonos a pensar lo que decíamos”. Recuerdo a una docente de metodología de la investigación en el polimodal, que me había sorprendido mucho cuando nos daba la palabra o nos dejaba elegir los temas para llevar adelante las investigaciones que hacíamos en la materia. Tal como lo menciono en la biografía escolar, esta fue una docente que marcó mi paso por la escuela y que evidentemente de manera implícita me encuentro repitiendo su modo de llevar adelante las clases. Claro que, coincido con el accionar de esta docente a partir de mis propias preguntas sobre el rol de un docente en una escuela media en la actualidad.

miércoles, 14 de noviembre de 2012

Retomando el blog, esta vez desde la práctica en la escuela media, fue interesante retomar un poco preguntas que se me presentaban: ¿con qué me voy a encontrar? ¿cómo será el grupo?, sobre todo porque considero que estaban teñidas por prejuicios y frases hechas sobre la escuela media y los adolescentes. 
Me tocó practicar junto con Ceci en una escuela técnica de Lanús, para mi sorpresa eran sólo 9 alumnos, ¡sí, nueve! Lo cual, con las observaciones me di cuenta que, eso no sería una ventaja, la clase era bastante revoltosa, de todos modos se podía llevar adelante.
Primero, me encontré con una docente muy comprometida con su trabajo y que podía establecer un buen vínculo con los alumnos; algo que quizás, por lo menos para mí es muy importante en la escuela media. Era un interrogante que se me presentaba a la hora de tomar el rol de docente de ese grupo. Sin embargo, pude generar un buen vínculo con el grupo, a pesar de que entre ellos parecía estar naturalizado el insultarse y tratarse mal.
Repensando un poco mi biografía escolar, mi nesecidad de generar un buen vínculo con el grupo considero que está relacionada con una idea que me llevé del polimodal: todos los docentes que no generaban un buen vínculo con sus alumnos eran "mal vistos" y las clases eran ignoradas. Quizás ante estos preceptos que muchas veces están implícitos en las ideas y pensamientos que se plasman en nuestra práctica, es que se me presentaba cierta preocupación por mantener un buen vínculo con los alumnos.Este primer acercamiento con los alumnos dejó de ser una preocupación ni bien la clase se empezó a desarrollar, cuando los nervios y la ansiedad pasaron a segundo plano y donde me empecé a preguntar ¿qué era lo que me interesaba que los alumnos se lleven de mis clases más allá de los temas que teníamos que trabajar?....

sábado, 30 de junio de 2012

Durante la última clase, tuvimos varias interrupciones como no es de otra manera en un terciario; entraban alumnos de otros cursos a hablar con la docente titular, entraba la preceptora interrumpiendo la clase- para avisarles cuestiones administrativas a los alumnos y también la gente de mantenimiento para arreglar una ventana porque los alumnos se habían quejado porque hacía frío y llovía. Claro que la solución fue un cartón que la verdad no creo que haya durado más de media hora puesto allí!!! Lo que sí, fue un poco complicado por lo menos para mí, para continuar la clase y tener en cuenta que estas cosas pasan cuando uno está dando clases y que claro, te sorprenden porque son las contingencias que claro no están contempladas en una planificación! Para variar esto movilizó a los alumnos que estaban al lado de la ventana. De todos modos intentamos que la clase siga y siguió! Me quedo pensando que no es sin estas cuestiones, que uno enseñanza: son la ventana rota, sin las interrupciones de otros actores educativos, sin alguna pregunta que nos descoloca de los alumnos... será cuestión de seguir practicando!
Al final la clase fue menos complicada de lo que pensamos! Dar temas que nos resultaba muy difícil transponer didácticamente -como demanda y deseo en relación al fracaso escolar- para alumnos de un profesorado de Educación Especial, después de pasar por esa experiencia y de laburar mucho en la planificación -Ceci lo sabés!!!!!!- no fue tan grave! Pudimos darle una vuelta de tuerca durante el momento en que transcurrió la clase y apoyarnos mucho en los ejemplos, tratando de no complicarnos tanto con los conceptos teóricos, sino siendo más claras en lo que estos aportaban a los docentes para pensar el fracaso escolar. Desafío superado!!!!!

martes, 26 de junio de 2012

Recién voy por la primer clase! Todavía me falta la última para este jueves!Estoy practicando en un profe en  Morón (qué lejos!!!!!) de Educación Especial, me tocó dar período de latencia, pubertad y adolescencia desde el marco teórico del psicoanálisis. Lo que se me planteó antes pero sobretodo en el aquí y ahora de la clase fue laburar la trasposición didáctica.
Se me hizo muy difícil  despegarme de todo lo que uno había trabajado con respecto a estos temas en la facu y por fuera de la facu, estar adelante de alumnos que en el horizonte van a tener un rol muy distinto del de un psicólogo en formación. Fue un desafío adaptar el vocabulario, el tratamiento del tema a esa clase y aún más rescatar qué tiene de pertinente e importante para un futuro docente especial en formación el poder conocer sobre el desarrollo psicosexual de un niño y adolescente. Veremos que pasa en la próxima clase... fracaso escolar, demana y deseo es lo que viene!!!